¿Por qué una educación Montessori?

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¿Porque una Educación Montessori?

Contexto

El método Montessori surge en 1907 en Italia, Fundado por la Doctora María Montessori. Es tanto un método como una filosofía de la educación. Perteneció a la “Escuela Nueva” cuyo nacimiento apareció a finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

La Doctora María Montessori, estudió a los 14 años ingeniería, más tarde biologia y finalmente accedió a la Facultad de Medicina en la universidad de Roma. Fué la primera mujer italiana graduada en medicina. Fué miembro de la clínica Psiquiatra Universitaria de Roma. Se doctoró en filosofía como ampliación a sus estudios antropológicos.

Cuando se unificaron las provincias italianas e Italia nació como país, hubo un deterioro en la situación socio-económica. Fué por ello por lo que la Doctora María Montessori se interesó por las condiciones sociales de niños y mujeres. Participó en diferentes congresos, en el de Londres celebrado en 1900, habló de las mujeres y niños, poniendo énfasis en la relación existente entre las condiciones de vida y las repercusiones que tienen sobre la sociedad.

María Montessori comenzó su tarea en una de las comunidades pobres de Roma a partir de las experiencias adquiridas con niños en riesgo de exclusión, más concretamente en la denominada “Casa de los niños” (Casa dei Bambini). El propósito era mejorar la sociedad, partiendo del estrato más bajo del pueblo.

Idea

La Doctora María Montessori, basó su idea en el respeto hacia los niños y en su capacidad de adquirir conocimiento. Plantea que lo más relevante es motivar a los niños a aprender con gusto, permitir satisfacer la curiosidad y experimentar el placer de descubrir ideas propias en lugar de recibir conocimientos de los demás.

“Se inspira en el Humanismo Integral, postula la formación de los seres humanos como personas únicas, con necesidad propias, que pretenden actuar con libertad, inteligencia y dignidad” (G. Martínez et al., 2013).

María Montessori ideó un método basado en los principios de Itard y Seguin. La educación y desarrollo del método se basan en la construcción de un ambiente que fomente la libertad y en el que el conocimiento obtenido por los niños es una iteración entre los materiales, la naturaleza de aprendizaje de los niños y la observación de los profesores. Concluyó que los primeros medios didácticos que debían ser aplicados eran de naturaleza moral.

Objetivos de la educación Montessori vs educación tradicional

Tradicionalmente el aprendizaje está dirigido por el profesor, independientemente de los intereses y evolución del niño, mientras que en el método Montessori está dirigido por el propio niño según sus intereses y evolución, guiados por profesores para alcanzar los contenidos específicos que requiere el currículum.

En el enfoque tradicional el niño forma parte pasiva del proceso de aprendizaje, siendo el profesor el que toma el protagonismo en las aulas, el niño permanece sentado y escucha a un adulto dirigir la actividad. Sin embargo, el método propuesto por Maria Montessori opta por que el niño sea la parte activa del aprendizaje. Dentro de un aula preparada y diseñada para estimular su desarrollo, en la que su movimiento e intereses son libres.

Siguiendo el método tradicional el niño aprende por imposición del profesor un temario desarrollado de forma genérica acorde a su edad. Esto choca unilateralmente con el principio que propuso Maria Montessori en el que el aprendizaje debe ser individualizado, siendo marcado por el ritmo de cada niño.

                            Aprendizaje individualizado, según las necesidades de cada alumno.

Aprendizaje

El objetivo de la enseñanza Montessori no es un aprendizaje curricular estrictamente hablando en el que un niño vale en función de las notas que obtiene, sino que la pretensión es que el niño desarrolle su potencial en todas las áreas y no pierda la motivación por aprender.

Los recursos que un niño tiene al alcance en métodos tradicionales son mayormente cuadernillos, fichas evaluables y libros de texto, mientras que en el método Montessori los recursos de aprendizaje son manipulativos, estimulante y están a su completa disposición.

Se estimulan por tanto los cinco sentidos del niño mediante materiales y estímulos sensoriales concretos. El niño puede tocar, ver, oler, sentir y gustar.

En el método tradicional el niño trabaja durante un tiempo limitado y específico en cada tarea. Este tiempo viene marcado por el profesor en tareas específicas o por sesiones de 50 minutos que marca el horario. En cambio en el método Montessori el niño decide el tiempo que quiere trabajar en los materiales y tareas que ha escogido. El niño aprende de sus propios errores, que vienen marcados por el propio material. El niño se da cuenta de que algo no marcha, porque los materiales llevan su control de error, para que pueda trabajar de forma autónoma, sin necesidad de ayuda.

Aprendizaje

Durante la educación convencional se persigue el desarrollo del niño principalmente en las asignaturas del curriculum. En el método esas mismas áreas son alcanzadas de igual manera pero se persigue también el desarrollo del niño en el resto de áreas, incluidas el área de vida práctica o cotidiana, en su propio cuidado y el cuidado de su entorno.

La enseñanza tradicional suele estar distribuida con pupitres alineadas con un pizarra de fondo. Los estímulos que recibe un niño son muy limitados y monótonos. El aula Montessori se caracteriza por la inclusión de un ambiente pensado y desarrollado para que se estimule al niño, contando con materiales de aprendizaje dispuestos a su altura con carácter educativo y pedagógico, organizados por áreas y listos para usar de forma autónoma.

En el aula hay mezcla de edades, de tal forma que los pequeños pueden observar a los mayores, esto fomenta la curiosidad del niño. Una aula reproduce una mini sociedad, en la que hay un gran trasiego de actividades y materiales, que estimulan de forma constante al niño.

Se pretende por tanto, transmitir una educación para la vida, fomentando en el niño el gusto por la investigación y la observación, que le ayuden al desarrollo de habilidades intelectuales, sociales, físicas y artísticas, haciendo al niño ser responsable de su aprendizaje y principal protagonista. El método fomenta de esta manera el auto estudio, permitiendo al niño trabajar a su propio ritmo, lo que propicia el interés de los alumnos y la capacidad de exploración, encauzando el proceso de auto-disciplina.

Un objetivo clave es la formación de ciudadanos del mundo

Esto se logra generando conciencia de la misión en el mundo de cada individuo y fomentando valores de respeto e integración de cada una de las personas con el entorno.

Con el fin de lograr un desarrollo integral del niño se pretende facilitar la libre expresión de los alumnos a nivel oral, de escritura, artística, física, intelectual, emocional y espiritualmente.

También se fomenta la  convivencia y respeto entre los alumnos, alentandolos y promoviendo el sentido de cooperación y ayuda mutua. Otro elemento indispensable es la inclusión del error como medio de aprendizaje en la formación completa del alumno.

Además, se Impulsan las iniciativas personales e individuales y promueve el aprendizaje a través de las experiencias propias que le permitan adquirir un orden mental del mundo que les rodea.

 

¿Qué diferencia este enfoque de uno tradicional?

Los valores que fomenta

Montessori se propuso dos metas. Una social y otra pedagógica. La primera como un ideal o modo de vida para los habitantes y la segunda basada en la consecución de una formación que ayuda a desarrollar los procesos cognitivos.

El método de trabajo está basado en la colaboración adulto-niño. El adulto o profesor debe ser un observador consciente, que está en continuo aprendizaje y desarrollo personal del niño. La escuela no transmite el conocimiento a los niños, sino que la inteligencia y la parte psíquica del niño se desarrolla a través del aprendizaje libre con material didáctico especializado.

“Un factor crucial en el desarrollo de un niño es el impulso vital que lo lleva a realizar hechos estupendos. Si no se les permite seguir esos impulsos obtienen sentimiento de impotencia e ineptitud. Los adultos no tienen influencia directa en estos diferentes estados. Pero si un niño no ha podido actuar de acuerdo con las directivas de su período sensible, la oportunidad de una conquista natural se pierde, y se pierde para siempre” (M. Montessori et al., 1936).

Los principios fundamentales están basados en la autonomía, independencia, iniciativa, capacidad de elección, desarrollo de responsabilidades y disciplina, obteniendo del niño orden, concentración, respeto por los demás y por él mismo. Esto permite a los niños obtener una conciencia positiva de él como persona.

Educación para la vida

El método ayuda al desarrollo natural del ser humano, estimula al niño a la formación de su carácter y personalidad, aumenta el respeto y autoestima personal, genera autodisciplina (entendiendo ‘disciplina’ como la capacidad de las personas para regular y modificar su propia conducta desde su interior) y proporciona a los niños la conquista de la independencia y libertad.

“El niño que ha aumentado su propia independencia con la adquisición de nuevas capacidades, solo puede desarrollarse normalmente si tiene libertad de acción” (Montessori, 1968 p43).

María Montessori tenía una misión personal: la liberación de la mente en desarrollo a través de la observación y el apoyo a la humanidad.

Este concepto fue representado explícitamente en su querida pintura de Raphael “Madonna della seggiola”. María sugirió que sirviera como un credo simbólico para la primera “Casa dei Bambini” en Roma fundada en 1907 (M. Montessori., 2014).

“Una educación capaz de salvar a la humanidad no es una empresa pequeña; implica el desarrollo espiritual del hombre, la mejora de su valor como individuo y la preparación de los jóvenes para comprender los tiempos en que viven” María Montessori.

La neurociencia adquiere un papel fundamental en el desarrollo cognitivo del niño como persona

Maria Montessori observó que el tipo de educación tenía una relación en el desarrollo neurológico. Posteriormente esto ha sido corroborado por por científicos como Steve Hughes, neuropsicólogo y pediatra. Se ha descubierto que los niños, especialmente entre el nacimiento y los seis años, atraviesan períodos en los que muestran un interés especial por determinadas actividades. Estos periodos conocidos “etapas sensibles” también se les denominan ventanas de oportunidad. Recientemente, la neurociencia los ha identificado como etapas en las que el cerebro necesita una determinada estimulación para desarrollarse correctamente.

Otros estudio neurocientíficos han demostrado que la cantidad de información que entra a nuestro cerebro a través de las manos, sobre todo a edades tempranas, es muy superior a cualquier órgano sensorial.  El método Montessori fomenta el empleo de las manos de los niños como herramienta de aprendizaje, lo que proporciona un desarrollo cognitivo más completo. A su vez, se ha podido demostrar que la enseñanza práctica, en comparación con la enseñanza por observación que acontece en modelos convencionales ofrece resultados más positivos a nivel de desarrollo neurológico.

Son estos descubrimientos neurológicos los que llevan a María Montessori a estructurar y organizar el método. Posteriormente se incorporan en el texto la organización y estructuración del mismo.

¿Cómo Funciona?

La metodología está basada en cuatro pilares, el ambiente, el niño, los materiales concretos y el adulto.

Ambiente

Es un lugar amplio y abierto, en el que el orden la estética es simple, pero con una razón de ser orientada al desarrollo cognitivo y personal del niño. Está diseñado para atender al tamaño de los niños, con estanterías bajas y distintas medidas de mesa. Los niños se sientan individualmente o en grupos. El aula está subdividida en áreas temáticas donde se exponen materiales y bibliografía, lo que permite la libertad de movimiento y el fomento del trabajo en grupos. Cada niño utiliza el material que elige tomándolo de la estantería y devolviendo este a su lugar para que pueda ser usado por otros.

El ambiente por tanto fomenta la independencia del niño en la exploración del proceso de aprendizaje. Se promueve con ello el deseo de aprender, el respeto mutuo y la incorporación profunda de conocimientos a raíz de enseñarle a otros.

                                             Aula Montessori en la que se muestra la distribución, materiales y ambiente de trabajo, dividido en zonas según las áreas de desarrollo.

El niño

“Nos es sumamente difícil aceptar la declaración de que, muy a menudo, es nuestro excesivo cuidado del niño el que impide el ejercicio de sus propias actividades, y por consiguiente, la expansión de su propia personalidad” (M. Montessori et al., 1910).

El desarrollo del niño nace de la necesidad de adaptación al entorno. Maria Montessori observó que el niño pasa de la infancia a la adultez a través de 4 períodos evolutivos llamados “Planos del desarrollo”. “Como la oruga y la mariposa son muy distintas en su aspecto y sus manifestaciones y, sin embargo la belleza de la mariposa es consecuencia de su vida en el estado de oruga, y no puede provenir de la imitación del ejemplo de otra mariposa. Para construir el futuro es necesario vigilar el presente. Cuanto más cuidamos las necesidades de un período, mayor éxito tendrá el período siguiente” (M. Montessori,  1998).

 “El niño tiene una mente capaz de absorber conocimientos y el poder de instruirse a sí mismo: basta, una observación superficial para demostrarlo. El hijo habla la lengua de los padres; ahora bien, el aprendizaje de una lengua es una gran conquista intelectual; nadie se la ha enseñado al niño y, sin embargo, sabrá usar a la perfección el nombre de las cosas, los verbos, los adjetivos” (M. Montessori et al., 1986).

El desarrollo del niño se enmarca en cuatro fases o etapas :

      • mente absorbente del niño, la cual toma o absorbe todo los aspectos, buenos y malos, del ambiente que lo rodea, el lenguaje y la cultura
      • 6 a los 12 años, el niño posee una mente razonadora, para explorar el mundo con su imaginación y pensamiento abstracto
      • De los 12 a los 18 años, el adolescente tiene una mente humanística deseosa de entender la humanidad y la contribución que él mismo puede hacer a la sociedad
      • De 18 a los 24 años, el adulto explora el mundo con una mente de especialista apropiándose de su propio lugar en él.

Materiales concretos

Los materiales han sido diseñados de forma concreta para la generación de un entorno experimental dentro del aula. Prestando atención a los intereses según la etapa evolutiva en la que se encuentre. Estos materiales permiten a los niños investigar y explorar. Posibilitan la repetición y fomenta la concentración.

Los materiales seleccionados tienen control de error. Es el propio material el que le muestra al niño si lo está usando de manera correcta. Con ello, se pretende que el error forma parte del aprendizaje, logrando establecer frente al error una actitud positiva. De esta manera, se consigue que se hagan responsables de su propio aprendizaje. Lo que aumenta la confianza en sí mismos.

“La maestra debe transmitir un fuerte deseo de aprender con respeto. Sus palabras deben ser precisas, su entonación correcta y sin palabras innecesarias. Consideraba muy importante el tipo de comunicación, recurriendo en muchas ocasiones al lenguaje escrito” (M. Montessori et al., 2013).

El adulto

Es un guía. No es el encargado de dar el conocimiento para que el niño lo dijera, sino que observa las necesidades de cada niño, las capacidades e intereses. El adulto ofrece oportunidades de trabajo inteligente con el propósito concreto de acompañamiento y cuidado de la comunidad que forma el aula.

El objetivo perseguido es la reducción de la intervención a medida que el niño se desarrolla. No se imparten premios o castigos, la satisfacción es interna y surge del trabajo personal del niño.

A medida que el niño se desarrolla, los materiales que se le ofrecen varían. Con el paso del tiempo cada niño confecciona al comienzo de la semana una lista de objetivos y luego administra su tiempo durante la semana cómo cumplirlos.

¿Por qué es positivo para los niños?

  1. Da relevancia al desarrollo del potencial de cada persona, esto repercute a su vez en la calidad de la comunidad educativa.
  2. Integra aspectos académicos, emocionales y sociales en el desarrollo cognitivo y personal de los niños.
  3. Se promueve la autogestión de proyectos y actividades a través de la generación de espacios de participación a partir de sus intereses e inquietudes.
  4. Lo niños crecen en contacto directo con la naturaleza. Lo que aumenta el respeto por el medio y les proporciona un lugar donde fomentar su imaginación.
  5. Se adapta a las necesidades individuales (tanto educativas como sociales).
  6. Permite respetar cada etapa del desarrollo del alumno así como sus ritmos de aprendizaje.
  7. Al ser un aprendizaje individualizado (normalmente con ratios entre 12 y 15 niños por adulto) permite seguir el ritmo del niño (tanto si puede avanzar más rápido como si necesita distintos enfoques para aprender)
  8. Refuerza las habilidades sociales
  9. Genera independencia física a edad temprana y social en primaria, aportando pensamiento crítico
  10. Se fomentan las habilidades blandas como hablar en público, trabajo en grupo, resolución de conflictos, planificación y organización entre otros.
  11. Proporciona una base sólida curricular, no solo cubre el currículum nacional al que esté adscrito sino que es enriquecido con currículum Montessori que en muchos casos es superior en objetivos por edad.

Bibliografía y Referencias

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Montessori, M. (2004). The discovery of the child. Aakar books.

Montessori, M. (2013). The montessori method. Transaction publishers.

Montessori, M., & Vera, P. (1918). El método de la pedagogía científica: aplicado a la educación de la infancia en la (No. 371.4 Montessori). Casa Editorial Araluce,.

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Galeano Martínez, L. L., Medina García, M. P., & Ballén Ardila, G. C. (2013). Análisis del método Montessori, como promotor de las relaciones interpersonales y la responsabilidad ética y política en los niños.

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Montessori, M., & Vera, J. P. (1910). Antropologia pedagogica. Araluce.

Montessori, M 1998, La Mente Absorbente p 245, Diana,

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Montessori, M. (2013). Metode Montessori. Jogjakarta: Pustaka Pelajar.

https://www.fundacionmontessori.org/metodo-montessori.htm

https://definicion.de/metodo-cientifico/

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